miércoles, 9 de enero de 2019

TE REGALO UN BESO SIN FONDO


¡Ring, ring! Suena el despertador. Son las  siete de la mañana y toca levantarse. Después de casi tres semanas de vacaciones toca regresar al cole.  Vuelta a la rutina. Desayunando mi café con leche con una tostada pienso en cómo se estarán sintiendo mis alumnos/as. ¿Estarán tristes, enfadados,  o quizás contentos y felices? No soy adivina, la verdad, pero puedo imaginármelo...Yo también fui niña  y experimenté  esas emociones. Pero aun así, me gusta que me lo digan ellos. En mi clase es muy importante que cada uno sepa reconocer y expresar cómo se siente en cada momento.
La verdad es que les he echado mucho de menos y tenía muchas ganas de verles otra vez. Así que se me ocurrió ponerles una canción de bienvenida que expresase lo que en ese momento sentía. La canción elegida fue “Un beso redondo” de Conchita.  ¡Me encanta!
Según entramos en clase empezó a sonar la canción y cuál fue mi sorpresa cuando comprobé  que muchos se la sabían. ¡Qué ilusión me hizo! Después de escucharla buscamos el mensaje de la canción (los que me seguís en el blog habréis podido  leer que siempre que escuchamos una canción, reflexionamos sobre la letra y buscamos un mensaje que nos acompaña durante todo el día). En este caso el mensaje elegido fue: TE REGALO UN BESO SIN FONDO. Bonito, verdad?.
Pues ahora había que ponerlo en práctica. Les dije: Tenéis que elegir a un compañero/a o compañera y darle un beso. ¡Mi sorpresa fue mayúscula! De inmediato se levantaron de las mesas y empezaron a abrazarse y darse besos unos con otros. No eligieron a uno, eligieron al GRUPO. Reconozco que me emocioné. Y para rematar, vinieron corriendo hacia mí y nos fundimos en un gran abrazo al grito de ¡PIÑAAAAAA! Estos momentos son únicos y claves para la cohesión del grupo.
Este trimestre vamos a elaborar un DIARIO EMOCIONAL en el que vamos a ir recogiendo todos aquellos momentos, dinámicas, reflexiones, citas...que estamos trabajando en el aula. Así cuando termine el curso se podrán llevar un bonito recuerdo de todos los momentos vividos.
Primero diseñaron la portada de su diario y después hicimos dos dinámicas que elegí del libro “Diario de la Convivencia en Clase“ de Juan Lucas Onieva. Ed: Desclée. Si no lo conocéis, os lo recomiendo. Es una herramienta maravillosa para trabajar en el aula.
 https://www.edesclee.com/colecciones/aprender-a-ser/el-diario-de-la-convivencia-en-clase
La primera que elegí se titula: ¿Cómo te sientes hoy?  Tenían que colorear el vaso hasta la línea que expresase cómo se sentían en ese momento. Dinámicas como esta son muy buenas porque te dan mucha información. ¿Queréis saber que pusieron? Pues la mayoría eligieron dos sentimientos: feliz o alegre y por otro lado triste o nervioso. Curioso, ¿a que sí? Tengo que reconocer que el hecho de que dijesen que estaban contentos y felices por venir al cole me hizo una grandísima ilusión.
La segunda dinámica se titula “ No lo intentes, ¡HAZLO!” . Les he explicado que muchas veces queremos cambiar cosas, hacemos el propósito pero nada, al final no lo cumplimos. Es importante que primero aprendamos a parar a pensar y reflexionemos sobre ello. Para ello tuvieron que escribir sobre lo que más les cuesta hacer en clase y en casa y lo que menos. El objetivo de esta tarea es comprobar si serán capaces de contestar lo mismo dentro de un año o por el contario, habrán sido capaces deconseguir vencer eso que tanto les cuesta hacer. (Creo que los mayores también deberíamos hacernos estas preguntas).
Os dejo algunas imágenes y los enlaces del vídeo y el libro por si os interesa.



 P.D: Ah!!! Se me olvidaba...¡FELIZ AÑO!!!

domingo, 16 de diciembre de 2018

SE ME HA ROTO EL CORAZÓN


Una de las emociones quizás más difíciles de gestionar es la tristeza.  Es por ello que considero de vital importancia trabajarla en el aula. Hace unos días sufrí la pérdida de una de las personas más importantes de mi vida, mi madre, y ello me hizo sentir mucho dolor y tristeza. Quería compartirlo con mis alumnos, sin embargo, no sabía cómo hacerlo.
Así que se me ocurrió contarles un cuento que personalmente me gusta mucho. Se titula “Se me ha roto el corazón” escrito por Elif Yemenici de la editorial Falmboyant.
El cuento trata sobre una niña que tenía un sueño. Pero un día ese sueño se hizo añicos y se le rompió el corazón. Hiciera lo que hiciera parecía que nunca iba a encontrar la manera de remediarlo. Hasta que un día...
Les leí el cuento y después lo comentamos. Me gustaron mucho las diferentes interpretaciones que hicieron los niños sobre el sueño de la niña. 


   
Después dibujamos en la pizarra un corazón roto. Entregué a cada niño/a un posit y les dije que escribiesen situaciones o momentos en los que hubiesen sentido que se les había roto el corazón. Yo también participé. Todas me llamaron la atención y me ayudaron a conocer un poco más a mis niños/as: el fallecimiento de un familiar, la marcha de un amigo, el enfado con un amigo/a o con uno de sus papás, la muerte de un animal querido e incluso una de mis alumnas que dijo que jamás se le había roto el corazón.


A continuación aprovechamos la pregunta del cuento ¿Cómo se repara un corazón roto? para que cada niño escribiese en otro posit ideas y recursos para aprender a gestionar la tristeza. Escribieron cosas tan maravillosas como: dejar de pensar en eso y pensar en algo bonito, hacer lo que más te gusta (leer, dibujar...), llorar y tranquilizarme, sabiendo dónde está esa persona que ha fallecido, dando un abrazo, estar con la familia o con los amigos, buscar ayuda...


Es increíble!!! Mis alumnos no dejan de darme lecciones!!!
Así que ya tenemos para nuestro “Botiquín emocional” diferentes herramientas para gestionar nuestros momentos de tristeza.

P.D: Mil gracias a mis alumnos/as por ayudarme a sobrellevar un momento tan complicado.

martes, 30 de octubre de 2018

¡OBJETIVO CUMPLIDO! ¡A JUGAR!


El ser humano es un ser social por naturaleza. El cerebro es un órgano social, desde que nacemos aprendemos a relacionarnos. Las relaciones con la familia, con nuestros iguales, con los profesores... influyen en el establecimiento de las relaciones afectivas de un niño/a  y le sirven como modelo de aprendizaje.
La escuela cumple un papel muy importante como agente de socialización. Trabajar aspectos como la capacidad de relacionarse con otros, de sentirse parte de un grupo, de respetar las normas, de integrarse o de resolver conflictos en un ambiente que le haga sentirse seguros debe ser un objetivo prioritario en el día a día en nuestras aulas.
Desde el aula debemos fomentar situaciones y formas de aprendizaje cooperativas que lleven al alumnado a  trabajar para conseguir alcanzar objetivos comunes. Y así es como trabajamos en nuestra clase.
Todos los lunes mis alumnos/as establecen un objetivo semanal con el fin de alcanzar una meta. Ellos/as son los que proponen los objetivos y posteriormente votan el objetivo que quieren cumplir. Una manera muy potente de trabajar la planificación, la tolerancia, la cooperación...estableciendo entre los alumnos/as unas relaciones más cercanas y humanas. Me parece una idea estupenda para trabajar el aplazamiento de las recompensas. Es importante que los niños/as aprendan a tener paciencia y a saber esperar.
¿Y cuáles son los objetivos que se marcan mis alumnos/as? Pues son muy variados: respetar a los profesores, estar en silencio en la fila, no pelearse por el sitio de la fila, no molestar a los compañeros/ad cuando la profe está hablando... Me encanta ver como se ponen de acuerdo para elegir el que consideran que es el objetivo más fácil de cumplir, como respetan el más votado o como trabajan en equipo para conseguir cumplirlo.
¿Y cuál es la meta que mis alumnos/as quieren alcanzar? Pues dedicar la última media hora de los viernes a JUGAR.

Cada semana jugamos a diferentes juegos. Al principio llevaba yo los juegos pero poco a poco son los propios alumnos/as los que se están animando a traer sus juegos implicando así a las familias.
En las siguientes entradas os comentaré con más detalle los juegos que estamos utilizando en el aula.
Considero que el juego en el aula es una potente herramienta que favorece la inclusión,  fomenta el desarrollo de diferentes funciones ejecutivas (establecimiento de metas, la planificación y la organización, la toma de decisiones...además de la flexibilidad cognitiva favoreciendo el desarrollo de la capacidad de análisis y el espíritu crítico). A través del juego aprenden a gestionar sus emociones: frustración, la rabia, enfado...Además trabajamos diferentes competencias clave de una manera más lúdica y motivadora.  Los alumnos/as se muestran muy receptivos, consiguiendo despertar su curiosidad  y mostrando así mucho más interés. 

Porque como dice una de las personas que más admiro:
Las escuelas deben ser democráticas, no igualitarias.
Los niños deben participar en la organización de la escuela.
El aprendizaje tiene que ser cercano y divertido.
El juego y el ocio son importantes.


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